Propiedades de las piedras:
Ágata: Piedra que calma y alivia. Es un cristal muy estable y sirve para asentar la energía aportando fuerza, equilibrio físico y emocional. Armoniza, calma y alivia tanto el entorno como al que lo lleva. Fomenta la autoconfianza, potencia la concentración, la percepción y supera la negatividad.
En curación transforma y elimina las energías negativas que envenenan el cuerpo. Es un limpiador.
Aguamarina: Es la piedra del coraje. Calma y reduce el estrés relajando la mente. Protege al organismo contra la polución. Es afín a personas sensibles, invoca la tolerancia y da apoyo. Rompe antiguos patrones derrotistas. Calma la mente, retira pensamientos de accidentes. Es útil para cerrar procesos y aclarar confusiones. Ayuda a interpretar cómo te sientes, libera miedos e incrementa la sensibilidad, agudiza la intuición. Símbolo de nuestros sentimientos y emociones, elimina las toxinas tanto del cuerpo físico como de emociones nocivas que nos están afectando interiormente. Da paz interior. Fomenta la expresión verbal y la comunicación armónica. Calma sentimientos como la pena o la soledad.
Curación: Actúa sobre la garganta, problemas de riñones, tonifica los órganos y alivia infecciones. Reduce las inflamaciones.
Amatista: Piedra protectora con una elevada vibración espiritual. Es un tranquilizante natural que protege de energías ambientales negativas. Facilita la toma de decisiones, disipa la ira, el miedo y la ansiedad. Alivia la tristeza y la pena, ayuda a integrar pérdidas importantes.
Es importante para personas que están pasando por fuertes transiciones.
Curación: Limpia y elimina tensiones, alivia los dolores de cabeza, calma el sistema nervioso y migrañas producidas por estrés. Debajo de la almohada mejora la calidad del sueño.
Amazonita: Es una piedra limpiadora y relajante que calma cualquier preocupación y disipa el miedo. Es una poderosa filtradora que protege y limpia tu cuerpo de cargas electromagnéticas. Alivia la mente y el sistema nervioso. Disipa la energía negativa y quita los bloqueos. Facilita la comunicación compasiva, ayuda a recuperarse de conflictos emocionales o traumas. Ayuda a manejar los retos emocionales y las relaciones.
Curación: Actúa sobre el sistema nervioso, osteoporosis, falta de calcio y deficiencias metabólicas. Alivia los espasmos musculares, equilibra la energía de la glándula de la tiroides y de la garganta.
Cinta azul: Piedra sanadora que calma y da paz mental. Da apoyo y disuelve viejos patrones de represión. Purifica, elimina la ansiedad y traumas emocionales. Ayuda a relajar el cuerpo y la mente, aumenta la calidad del sueño y elimina el enfado. Facilita la comunicación.
Curación: Es una poderosa sanadora de la garganta, libera tensiones de los hombros, cuello y deficiencias de la tiroides. Trata la artritis y deformaciones de los huesos. Alivia inflamaciones y tos.
Cuarzo: Es una piedra sanadora y amplificadora de energía. Absorbe, almacena, libera y regula la energía potenciándola. Es un maestro sanador para todo tipo de dolencias. Los cuarzos en general limpian la mente y nos dan claridad para alcanzar metas y objetivos. Amplifica cualquier pensamiento que le programes tanto negativo como positivo por lo que toca trabajar con él con cuidado y sinceridad. Estimula el sistema inmunitario y equilibra toda la energía del cuerpo.
Cuarzo ahumado: Su energía es calmante y envolvente, anima a descansar y relajarse. Aporta paz, concentración, neutraliza el temor al fracaso y libera las emociones negativas como el miedo, depresión, la ira y la envidia. Contrarresta efectos de la radiación y desintoxica, por lo que es ideal llevarlo como protector en ambientes con cargas electromagnéticas, personas que trabajan en rayos x, hospitales, etc. Propicia la buena comunicación.
Curación: Actúa sobre dolores de la parte baja de la espalda, caderas, piernas.
Cuarzo citrino: Es la piedra de la abundancia que atrae la riqueza. Potencia el compartir pero a la vez conservar tus bienes. Imparte alegría, eleva la autoestima y te hace menos sensible a las críticas. Ayuda a superar depresiones, miedos y fobias. Fomenta la alegría vital y ayuda a superar miedos a las responsabilidades. Es un equilibrante emocional, estimula el pensamiento creativo y libera la mente de limitaciones ayudándonos a hacer realidad nuestras ideas.
Curación: Limpia el sistema digestivo, recarga el cuerpo de energía y fortalece los nervios. Apoya al equilibrio hormonal y aumenta la vitalidad física. Disipa la depresión.
Cuarzo rosa: Piedra del amor y paz infinita. Simboliza el amor incondicional y mantiene fuertes los vínculos afectivos. Aportan calma y serenidad. Limpia la energía negativa y favorece la empatía y la sensibilidad. Nos ayuda a aceptar cambios duros y libera penas del corazón. Facilita el perdón y la aceptación, invoca la autoestima y la confianza. Despierta un aprecio especial por la belleza, aumenta la fertilidad, atrae el amor y envuelve el entorno de paz y armonía.
Curación: Actúa sobre el sistema circulatorio, disminuye el estrés y actúa sobre el corazón. Alivia la ansiedad y el miedo.
Cuarzo rutilado: Cristal muy potente de limpieza y purificación que impulsa el crecimiento espiritual. Extrae las energías negativas y ayudan a neutralizar altos niveles de radiación absorbiéndolos y purificándolos. Restablece patrones claros de pensamiento ayudándonos a llegar a la raíz de los problemas. Es importante en momentos de cambios y nos libera de miedos y de la ansiedad. Absorbe las emociones negativas relativas al pasado haciendo posible que se lleven a cabo nuevos comienzos.
Curación: Transmite vitalidad, trata el agotamiento crónico y la falta de energía. Alivia el estrés, elimina toxinas y restablece el equilibrio emocional del cuerpo. Actúa sobre el sistema respiratorio.
Granate: Energizante y regenerador. Protege de peligros. Fortalece y da coraje y esperanza en situaciones desesperadas. Equilibra la mente, las emociones y el cuerpo. Deshace viejos patrones de pensamiento y abre caminos hacia la abundancia y la vitalidad. Propicia sentimientos positivos hacia el amor. Limpia la energía negativa del corazón y otorga confianza en uno mismo. Representa el amor y está sintonizado con la energía del corazón.
Curación: Activa todo el sistema circulatorio. Revitaliza los sentimientos y potencia la sexualidad. Controla la rabia o la ira y ayuda a quererse a uno mismo.
Jade: Piedra protectora y símbolo de la buena suerte y sabiduría. Aporta tranquilidad e incrementa el amor. Da serenidad y crea armonía ya que libera los pensamientos negativos aliviando la mente. Es una piedra que protege de sufrir daño a quien la lleva y le aporta armonía. Psicológicamente estabiliza la personalidad e integra la mente y el cuerpo. Atrae la buena suerte y la fortuna.
Curación: Es un fuerte limpiador y purifica el cuerpo de toxinas. Actúa sobre los riñones, equilibra la energía, actúa sobre el sistema linfático, calma el sistema nervioso y alivia la sobreexcitación.
Jaspe: Constituye conexión con la tierra, arraiga y estabiliza las energías dispersas. Ayuda a despejar y limpiar tu espacio personal de influencias negativas, neutraliza las energías y las interferencias electromagnéticas. Ayuda a disolver viejos problemas familiares. Sustenta y da apoyo en momentos de tensión dando tranquilidad y plenitud. Aporta coraje y anima a ser honesto con uno mismo. Ayuda a pensar con rapidez, potencia la capacidad de organización y permite completar los proyectos.
Curación: Sustenta durante enfermedades prolongadas y hospitalizaciones energizando el cuerpo. Elimina toxinas y refuerza el sistema inmunitario. Fortalece la energía de la base de la columna vertebral, es una buena piedra para llevar durante el embarazo.
Labradorita: Protectora y portadora de luz. Eleva la conciencia y asienta las energías espirituales en el cuerpo físico. Estimula la intuición y abre todos los estados de energía aumentando la percepción extrasensorial. Puede estimular el recuerdo y la clarividencia. Protege de cualquier influencia negativa. Disipa los miedos y las inseguridades, calma la mente y energetiza la imaginación. Es útil para atravesar cambios que imparten fuerza y perseverancia. Fortalece la confianza.
Curación: Trata los desórdenes oculares y del cerebro, alivia el estrés y regula el metabolismo. Se usa para tratar resfriados y equilibra hormonas.
Lapislázuli: Es una piedra protectora que da liderazgo y fortaleza ya que está conectada directamente con la energía solar. Libera el estrés y aporta paz profunda. Da serenidad y armoniza tanto el interior como el entorno. Aumenta la conciencia, fomenta el ánimo y estimula la autoconfianza. Aporta cualidades como la honestidad, compasión y rectitud. Ayuda a afrontar la verdad y aceptarla. Establece relaciones de amor, amistad y ayuda a expresar sentimientos y emociones.
Curación: Alivia migrañas fuertes, ayuda a superar depresiones, fortalece los nervios, actúa sobre el sistema respiratorio y la garganta.
Malaquita: Piedra protectora que aumenta la autoconfianza y permite seguir los verdaderos sentimientos del corazón. Escudo protector contra alteraciones electromagnéticas, y da una gran resistencia ante las enfermedades. Aumenta la energía y la comunicación amorosa.
Curación: Actúa sobre el sistema circulatorio y ayuda a controlar la insulina del organismo.
Ojo de tigre: Piedra protectora nos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Es útil para reconocer tanto las necesidades propias como las de los demás. Ayuda a resolver conflictos internos especialmente los producidos por orgullo y obstinación. Protege de energías negativas, limpia las tensiones y los bloqueos. Calma y restablece.
Curación: Actúa sobre los huesos, fomenta la concentración, apoya el metabolismo y evita que disminuya la energía física. Alivia la depresión y eleva los estados de ánimo.
Ópalo: Es una piedra protectora. Potencia la autoestima y aporta ligereza y espontaneidad. Asociado con el amor y la pasión, el deseo y el erotismo. Da voluntad de vivir, apoyo emocional y un importante estabilizador del humor cambiante. Aumenta la vitalidad y el entusiasmo por la vida.
Curación: Apoyo en enfermedades de parkinson y Alzheimer. Potencia la memoria, purifica la sangre, limpia los riñones, regula la insulina, facilita el momento del parto y alivia el síndrome premenstrual.
Piedra de luna: Es el símbolo de los nuevos comienzos. Está muy conectada a la energía de la luna y a la intuición. Potencia la energía femenina y la fortalece. Aporta calma, tranquilidad y sensación de paz interna. Elimina la energía negativa y estabiliza las emociones. Ayuda a entender cambios difíciles y aceptar los ciclos naturales de la vida. Alivia la inestabilidad emocional y el estrés.
Curación: Actúa sobre el sistema digestivo y reproductor, limpia el hígado, el páncreas, alivia dolores premenstruales y elimina toxinas.
Serpentina: Abre nuevos caminos y aporta fuerza y vitalidad para tomar el control de nuestra vida. Corrige desequilibrios mentales y emocionales, calma la mente. Es una fuerte limpiadora y desintoxicante. Curación: Absorción del calcio y magnesio, ayuda en tratamientos de hipoglucemia y diabetes.
Turquesa: Piedra ligada a la protección personal. Abre caminos de comunicación y facilita el diálogo. Crea fluidez de la expresión emocional. Es fuente de amor.
Curación: Aumenta la inmunidad, actúa sobre la garganta, el timo y el corazón.
Turmalina: Limpia y purifica. Transforma la energía densa en una vibración más ligera. Limpia, retira bloqueos que dispersan la energía negativa y apunta a buscar soluciones a problemas específicos.
Ayuda a comprenderse a uno mismo y a los demás, fomenta la autoconfianza y reduce el miedo. Atrae la inspiración, compasión, tolerancia y prosperidad.
Curación: Potencia el flujo energético e incrementa la energía. Retira los bloqueos.
Unakita: Piedra de la visión. Equilibra emociones con la espiritualidad. La energía de esta piedra llega a la raíz y saca a la superficie los problemas para ser solucionados y transformados.
En curación aporta tranquilidad ante largas convalecencias. Actúa sobre el sistema reproductivo dando fertilidad y ayuda a recuperar peso.

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